Categoría: Notas

apuntes de estudio, esquemas, tablas, comparaciones, resúmenes breves

  • El Mito de la Voluntad General

    Al hilo de la idea de «orden voluntario» manejada, por ejemplo, por Hayek.

    La fuerza polémica del término está clara: va dirigido contra la planificación, contra la “voluntad general” convertida en dirección política de la economía, y contra toda teoría que lea la coordinación social como algo que debe venir desde arriba.

    (generado por ChatGPT)

    A mi entender, la Idea de voluntad general es mitológica, el materialismo sostiene contra esto, por ejemplo, las ideas de ortograma, eutaxia y prudencia política aunque todas ellas, si bien deben ser rectoras, en el ejercicio, de un buen gobierno, sólo son juzgables a posteriori. Se distinguen sustancialmente de la idea de voluntad general en que, si bien la clase gobernante (dado que desde el materialismo se niega la posibilidad de un gobernante único, entendido como gobernante «total» o absoluto, una uniarquía tiene puede tener un representante unitario, pero simpre supone, entre muchas otras cosas, un entramado jerárquico que sostiene su posición, en una diarquía, o en una poliarquía, hablaríamos de que las clases gobernantes, son constutivamente múltiples) en su voluntad particular, sus fines particulares, dirigidos a su mantenimiento en el poder, deben incluir, sea como medio o como fin, el mantenimiento en el tiempo de las instituciones del Estado que gobiernan, es decir la eutaxia. En función de esto podremos ejercitar una diversidad de análisis al respecto de la estructura formal, la calidad y las características cualitativas de un determinado gobierno dado en la historia. Puede haber gobiernos con procesos formalmente democráticos pero parasitarios (depredadores, extractivos), pero sin embargo eutáxicos (en el sentido de su mantenimento en el tiempo de la unidad e identidad del Estado) -como la Cuba deste el s.XX; como puede haber gobiernos uniárquicos, generadores (incorporadores de población periférica, reproductores y expansores de instituciones civilizatorias), etc. No pretendo ser exhaustivo. Sólo ejemplificar que la voluntad general es una apariencia falaz (tanto si se la defiende como se se la critica), configurativa de la ausencia de los verdaderos motores del gobierno de los Estados y las razones pragmáticas que los alimentan.

  • Análogos, equívocos, Escolástica y Materialismo Filosófico

    Buscando dilucidar el procedimiento de análisis de la lógica de la construcción de un término no unívoco.

    Dice Platón:

    «Respecto de todo, siempre es necesario ponerse de acuerdo acerca del objeto mismo gracias a las definiciones, en vez de atenerse al nombre solo, sin su definición» (Platón, Sofista 218c1–5).

    Advirtamos que cuando refiere a la definición del nombre (su logos) no está diciendo -no me parece-, que debamos «apalabrar» una definición, sino que debemos hacer referencia al objeto mismo -usando el logos como herramienta, claro.

    Es decir, el problema al que nos enfrentamos aquí no es meramente el de encontrar una definición con la que estemos contentos porque cumple la función de ponernos de acuerdo, dado que eso en muchos casos, diría, es incluso imposible si no se parte al menos de unos presupuestos comunes. De lo que se trata aquí es de enfrentarnos a la fenomenología misma de un término, dada históricamente, y ver a qué refiere en cada momento y en cada contexto, para poder establecer cuál es la lógica material de las cosas a las que refiere y cómo se articula esa pluralidad de significados.

    Cuando nos enfrentamos a un nombre, no nos enfrentamos meramente a su definición discursiva, sino a la naturaleza de aquello a lo que refiere.

    Como primera intuición recurrí a la definición escolástica de analogía:

    En términos escolásticos, la analogía es un modo de predicación intermedio entre la univocidad y la equivocidad:

    • unívoco: el término significa lo mismo en todos los casos;
    • equívoco: el término significa cosas completamente distintas;
    • análogo: el término no significa exactamente lo mismo, pero tampoco algo totalmente distinto; hay una unidad de referencia, proporción o dependencia.

    Ejemplo clásico: “sano” no significa lo mismo en “animal sano”, “comida sana” y “color sano”, pero tampoco son sentidos inconexos.

    Las clases principales son:

    1. Analogía de atribución
      Varios sujetos reciben un mismo término por referencia a un primer analogado o núcleo principal.
      Ejemplo: “sano” se dice principalmente del organismo; de la comida, porque causa salud; de la orina, porque la indica.
    2. Analogía de proporcionalidad
      El término se aplica según una semejanza de relaciones.
      Ejemplo: “ver” en el ojo y “ver” en el entendimiento: no es la misma operación, pero sí una proporción semejante.

    Subdivisiones habituales:

    • proporcionalidad propia: la semejanza es real y formal;
    • proporcionalidad impropia o metafórica: la aplicación es por semejanza figurada, como “el prado ríe”.

    (Generado con ChatGPT)

    Desde el Materialismo Filosófico están estrechamente ligadas a Ideas como género, especie, identidad, esencia, núcleo, raíz, representación, etc.