Categoría: El Dharma

  • Media idea

    Media idea

    «Una taza de agua, tres cucharadas de café», pienso. Tanto pensar y tantas ideas a medias. Creo que estoy a punto, por enésima vez, pero esta vez de verdad, de tomar una decisión: dedicar tiempo a no pensar. No pensar hasta tener una idea. Una idea completa. De principio a final.

    Estoy harto. Harto de medias metáforas. Harto de versos que no llegan a estrofas. Harto de no terminar.

    Aún así, me pregunto se esta no es otra de esas ideas destinadas a quedarse a medias… ya que estamos, ¿por qué no dejarla a medias también? Al fin y al cabo, si no fuera porque las cosas están a medias, estaríamos muertos. O peor aún: viviríamos eternamente.

    Si el mundo pudiera terminarse, lo habría hecho ya.

    Nietzsche… Creo.

  • Una nueva historia

    Una nueva historia

    Me hice adulto y tuve que inventarme una nueva historia. Una en la que tenía planes de estudio, un trabajo y una mujer. Una en la que cuidaba de mi físico y tenía contactos con gente interesante. Una en la que entrenaba mi cuerpo y mi mente, en una lucha por ser feliz algún día, igual que los demás. Una de mentira.

    Una de mentira, porque en realidad sigo siendo un niño y así pienso llegar a viejo de todas formas. Así que no veo razón por la que no ser feliz ya.

  • Como una enredadera y no como un árbol

    Como una enredadera y no como un árbol

    Como una enredadera y no como un árbol [Descargar libro] (David de Ugarte). Un libro corto pero conciso y fundamental para entender lo que hoy tenemos entre manos. Y es que

    en el viejo mundo los informáticos llevaban bata blanca.

    Y a pesar de los esfuerzos hechos desde el sistema, unos cuantos de ellos recopilados en este libro, para hacer que eso siguiera así, hoy en día esa es una imágen inimaginable, que ya solo encontramos en libros y películas de ciencia-ficción antiguos. Yo me pregunto (y casi me respondo) ¿algún día hablaremos así, por ejemplo, de la medicina? Visto lo visto, y más despues de leer esta pieza, no me sorprendería.

    Como muy tarde cuando, exhaustos por la falta de significado, esos «cansados gigantes de acero» acaben por desplomarse deltodo y ya no puedan cumplir la tarea de velar por el orden y el bienestar, tendremos, como Diffie, que rebuscar entre sus bibliotecas de conocimiento desclasificado, si queremos, como mínimo, velar del bienestar de nuestras pequeñas tribus. Es una idea un tanto catastrofista pero creo que muchos en mi generación crecíeron impregnados de esa sensación por algo. Y es la que, de alguna forma nos mueve a desconfiar del viejo mundo y nos acerca a los ideales de la netocracia. 

    Ese – si todo es posible ¿por qué no se hacen las cosas hacking_slide_10bien? será que no les interesa, probablemente hasta les sea una molestia que sepamos que todo es posible – que tan paranóico suena, es bastante característico de la generación de los 90, la mía (no hablo de las generaciones inmediatamente anteriores porque no las he vivido aunque será parecido), que creció sin entender límites entre realidad y ciencia-ficción. La ciencia nunca fue ficción para nosotros, siempre fue algo cotidiano (incluso, para gran parte de nosotros, consultar in manual de instrucciones para calquier electrodoméstico es un ritual obsoleto), nunca entendimos y nos pareció siempre extraño pensar que hubiera algo así como «directores de división para cada disciplina».

    Vivir la vida de forma agradable y al mismo tiempo resiliente es el sueño de muchos en mi generación, que se hizo adulta ya entrada la crisis y a la que le cuesta creer en los caminos institucionales para alcanzar la felicidad. Incluso una parte se da cuenta de que ser feliz es más una premisa que un sueño a perseguir y tendemos a negarnos a subordinarnos hasta la jubilación para entonces disfrutar de la paz interior. Queremos una vida interesante.

    Todo esto, aunque dicho así suene a historieta del abuelo, no siempre fue así, fue un cambio de paradigma muy duro de lograr. En otra época nos hubieran quemado por cometer o siquiera pensar las trivialidades que hoy cometemos a diario y pocos (por decir un número) se plantean preguntarse cómo fue posible. Este libro nos da una de las principales claves: como una enredadera que echa raíces donde quiera que encuentre algo de agua, y que aprovecha el tronco de cualquier árbol para subir a la superficie del bosque en búsqueda de luz, el conocimiento quiere ser libre.

    Un cambio de conciencia logrado en su mayoría gracias al impagable esfuerzo de los hackers. Los verdaderos Robin Hoods del conocimiento.

  • Nuevo look ¿nueva estructura?

    Nuevo look ¿nueva estructura?

    Llevo tiempo cambiando el look y la estructura del blog una y otra vez, y no encuentro la paz interior.  Parece que por fin he encontrado uno medianamente cómodo, aunque aún estoy dándole vueltas a cómo estructurar el contenido de una forma quizás más navegable y no tan lineal. Aunque lo lineal también tiene su encanto. Otro reto pendiente es currarme la integración de imágenes, me esforzaré.

    Tengo elsentimiento de que el Dharma me está llevando por nuevos caminos asi que creo que es el momento de hacer un cambio de look y de subir un nivel en la calidad del contenido. Crear algo de orden en este caos.

  • Running battles

    Knight’s moves win running battles.