Etiqueta: conversaciones internas

  • Dejar escapar las ideas

    Dejar escapar las ideas

    Últimamente estoy aprendiendo a considerar mi costumbre de dejar escapar las ideas como algo bueno. Hace tiempo lo consideraba frustrante, quería atraparlas todas, incluso me arrepentía de mi pereza cuando dejaba se me olvidara alguna. Quería ser un gran poeta y un gran filósofo. Pero pronto caí en la cuenta de que la mayoría de veces uno no es el primero en tener una idea y que un síndrome de diógenes de las ideas me llevaría probablemente a taponar mis glándulas pensadoras.

    Pensar, cuando se hace bien, es algo dinámico. Desechar ideas un acto de meditación.

    Las buenas ideas vuelven solas.

  • Dos tipos de conformismo

    Dos tipos de conformismo

    Dicen que quien se consuela con el mal de muchos es tonto. Más tonto es quien justifica lo malo con lo peor. El primero simplemente acepta su humanidad (yo-conformismo), el segundo normalmente pretende también negar la ambición de otros: «¡Ah! Si supiérais cómo era esto antes no os quejaríais tanto» (conformismo imperativo).

  • Puntos de inflexión

    Puntos de inflexión

    Pocas veces en la vida se llega a puntos en los que uno se replantea todo de una forma tan radical y a la vez tan natural. Cuando la incertidumbre choca con la certidumbre. Sin sentimiento de culpa alguno. Me pregunto qué hacer con los planes hechos (¿estaban hechos?), si llegaré a convertirlos en realidad o cambiarlos por otros que estoy considerando. Sin sentimiento de culpa alguno.

  • Me contentaré

    Me contentaré

    Televisión y una habitación de hotel para mí solo. Más de lo que pudiera pagar, sin pagar. Lujo y comida, las navidades de tus sueños. No las quiero. Toma. Lo hago porque, bueno, pienso que así te hago una alegría. Almenos parece haber algo digno en el sacrificio. Aunque de qué sirve entre que no me entiendes y parece que no quieres escuchar… tienes razón, ha llegado el punto en el que yo tampoco quiero, «dejémoslo para cuando nos veamos». Incluso diría que estoy enfadado si no fuera tan relativista, pero en todo caso lo estaría conmigo, y eso es absurdo ¿no?

    Te quiero. Te quiero con locura, pero quisiera que fuera más fácil. Desearía hablar de algo interesante para tí sin más, pero no soporto ese tipo superficialidad. Aunque lo parezca, no pretendía acusarte, de hecho espero equivocarme. Siempre pensé que era una bendición, pero supongo que es mi condena. Soy tozudo. Ya no espero que me entiendas, ni que tengas el tiempo. Pero mira la parte buena en esto. Más me alegraré el día que te lo tomes. O lo intentes.

    Por ahora sé feliz. Me contentaré.

    Feliz navidad

  • Media idea

    Media idea

    «Una taza de agua, tres cucharadas de café», pienso. Tanto pensar y tantas ideas a medias. Creo que estoy a punto, por enésima vez, pero esta vez de verdad, de tomar una decisión: dedicar tiempo a no pensar. No pensar hasta tener una idea. Una idea completa. De principio a final.

    Estoy harto. Harto de medias metáforas. Harto de versos que no llegan a estrofas. Harto de no terminar.

    Aún así, me pregunto se esta no es otra de esas ideas destinadas a quedarse a medias… ya que estamos, ¿por qué no dejarla a medias también? Al fin y al cabo, si no fuera porque las cosas están a medias, estaríamos muertos. O peor aún: viviríamos eternamente.

    Si el mundo pudiera terminarse, lo habría hecho ya.

    Nietzsche… Creo.