Autor: raphaeladmin

  • Sobre centralización, distribución, múltiples personalidades y propiedad sobre tus datos

    Sobre centralización, distribución, múltiples personalidades y propiedad sobre tus datos

    Hace poco una amiga decía por facebook algo sobre las distintas caras que la gente muestra en distintos lugares del internet, no se si se refería a lo «real» o «falso» que se puede ser o a lo engañosas que son muchas personas y en general el engaño que es posible hoy en día por la red mediante falsas personalidades. Preguntaba algo así como:

    ¿cuál de las cuentas de una persona muestra su cara real?

    Mi respuesta fue «todas». Afirmo que todas ellas son reales, Brahma_Musée_Guimet_1197_1pero ninguna completa. Obviamente depende también un poco de nuestras definiciones de real y cara.  Y ¿cómo íbamos a pretender que alguna de ellas fuera completa o siquiera completamente real? eso sería pretender privar a los demás de privacidad, incluso de la privacidad más privada. Aunque yo no usara cuentas ni publicara en internet, las caras que uso frente a personas y situaciones distintas son, naturalmente, distintas. No se puede pedir que le cuente mi vida a cualquiera. Es legítimo publicar cosas distintas por canales distintos y, personalmente, también a nivel moral, creo que es mejor no contar toda tu vida por un solo canal, por el bien propio y por el de los demás.

    Cada vez más abro cuentas en distintas redes sociales (más que por principio por inercia), lo cual también puede ser discutible, pero que más da, ya me tienen registrado y me trackean y hackean como les da la gana. Pero cuanto más disperse mi información más difícil será cubrirme de un solo mantazo o saberlo todo así sin más. Yo publico. Publico como práctica de expresión filosófica y artística, no como cotilleo vano. Cada vez menos publico o leo cosas en Facebook o Twitter, no ello2tiene sentido: a la mayoría de mis amigos en Facebook no les importa un bledo mi vida, no lo encuentro triste, es simplemente la verdad. Lo triste es que haya gente que no se dé cuenta de eso. Y cada vez más publico con sentido y objetivo, usando cada canal para lo que estimo conveniente. Al fin y al cabo, los únicos que leen de vez en cuando lo que publico no son seguidores propiamente dichos sino amigos (de la vida real) con los que converso y a los que remito a algo ya escrito o dedico un par de párrafos. No se me da bien la cultura de la adhesión, esa en la que todos se enteran de todo porque sí y encima a todos tiene que gustarles.

    AliceNeesonYa más desde la lupa del activista por la libertad de expresión, otro grave error muy de moda es la afirmación de que las comúnmente llamadas redes sociales (más bien llamables libros de cromos) son una (La) gran herramienta de la democracia y la libertad de expresión, cuando realmente la clave de la libertad de expresión de la que gozamos hoy en día fue la decentralización de los medios que nos brindó internet. Se trata de poder funcionar como una hidra con miles, millones de cabezas para que la voz-del-pueblo no pueda ser acallada ni censurada y el conocimiento pueda ser libre. Otra razón (para mí) de peso para descentralizar los canales personales y no mostrarse completamente en ninguno de ellos. No se trata de engañar, se trata de no ser tan fácil de radiografiar ni dar lugar al cotilleo o, más importante aún, de no ser tan censurable, ni a nivel moral ni a nivel técnico y aún así gozar de la posibilidad de una comunicación masiva con el mundo.

    Más cuando luego viene la queja típica de los un poco más OLYMPUS DIGITAL CAMERAanalfabetos en tecnología -los gobiernos son malos, nos espían y conspiran- y las protestas contra cosas como la ley mordaza, porque piensan que aunque ellos hacen su vida pública y gratuitamente accesible (encima a través de un solo canal) los servicios de inteligencia o quien quiera que sea, siguen sin tener derecho moral a leerlo. Pues no. Tonto tú. Respecto a esto úlimo leí algo divertido en twitter (o en gnuSocial, no me acuerdo):

    Da igual que uno se pase de Twitter a gnuSocial, te pueden espiar igual.

    Sin comentarios… No nos espían amiguito, en todo caso les contamos nuestra vida. Creo que hay una gran confusión entre los campos de la libertad de expresión, el derecho a la anonimidad, y el estado de vigilancia. NADIE va a conquistar el internet ¿ha quedado claro?

    Hoy, más que nunca, tenemos la posibilidad de publicar 5RYhAHILanónimamente y por muchos canales, así que hagan lo que hagan los grandes, la tienen cruda si lo que pretenden es  censurar o controlar lo que hacemos con sus leyes, simplemente hay que tomar un poco de conciencia y no dejarles. Nunca pudimos decir lo que nos daba la gana de forma legal… pero podemos hacer que las viejas leyes sean obsoletas. De ahí todo mi apoyo a quienes tienen varias facetas en la red. La distribución me pone.

  • El desertor

    El desertor

    He encontrado una cueva en la que esconderme, ahora solo busco la manera de lograr que pase el tiempo. Tenía un sueño cuando me alisté en esta batalla, pero me he dado cuenta de que si no tengo con quien compartirlo es absurdo. Quiero volver a casa. Sé que allí me esperan mis padres, mi hermano, mi mujer y mis amigos, que aunque yo no tenga nada la gente me acogerá y me apoyará en mis ideas. He aprendido mucho en este tiempo, pero lo más fuerte son las ganas de volver. Se que cuando vuelva aprovecharé cada segundo como si fuera el último. Pero no puedo volver todavía.

    Hasta entonces no me moveré mucho de aquí, exploraré un poco el terreno, disfrutaré del paisaje, haré planes y dejaré pasar el tiempo.

  • Toma de decisiones

    Toma de decisiones

    Hace tiempo ya que soy adulto. No maduro, ni mucho menos, pero adulto. Digamos que he pasado ese punto de no-retorno a partir del cual lo unico importante son mis decisiones y la responsabilidad última sobre mi desarrollo la cargo yo. Ayudas se agradecen pero no resuelven nada, no definitivamente, ya que esa energía, si no se invierte en un ciclo estable no me dotará de resiliencia real.

    Frente a esa situación, mi foco está en desarrollar una estrategia estable. Claro está que en la práctica es algo que se define a medida que ocurre y la realidad no sique un modelo concreto, pero quienes gozan de una visión científica del mundo, saben que modelizar puede ser divertido y práctico.

    No hay nada más práctico que una buena teoría.

    Juanjo Pina en Facebook

    En los años pasados hice ya varios intentos de «modelos de tomas de decisiones», en la búsqueda de un métoco que me garantice decisiones satisfactorias. Mi modelo más reciente, cuyo objetivo original era crear una especie de porfolio de caminos a tomar, dada la gran cantidad de factores a tener en cuenta, desembocó en un mapa mental que reúne dichos factores de una forma general. Quizás demasiado general, pero quizás útil como base para desarrollar e interrelacionar planes más concretos en el futuro o quizás para otra cuestión meramente filosófica. Objetivos que persigo a la hora de crear mapas de este tipo, más allá de mejorar mi enfoque a la hora de mi toma de decisiones cotidiana, es desarrollarme de forma más profesional (?) en mi afición (?) de estratega y en la creación de mapas mentales en sí, un arte que aprendí de mis padres y que tiene mucha chicha que desarrollar (papá, mamá: sentíos orgullosos).

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    En el centro está la toma de decisiones (personales) como objetivo principal del modelo. La rodean los que creo que son los cuatro factores que influyen en ella a nivel personal (si hacemos una analogía con el tablero de Go, factores a tener en cuenta a nivel local), cualidades (intrínsecas del individuo), recursos (al alcance del individuo), deseos (cuya persecución otorga felicidad al individuo) y planes (acciones a tomar o como mínimo opciones a tener en cuenta). Cuando terminé de dibujar esos cuatro factores me di cuenta de lo individuocéntrico del mapa y para compensarlo, dado que es casi más determinante, terminé remarcando la retroalimentación que debe existir con la comunidad, a la que en este dibujo trato como súper-individuo, pero que realmente es una red de individuos, lo cual hace la cosa más compleja de modelizar.

    Como reflexión final, por una parte opino que este mapa es todavía demasiado hipotético y abstracto, por otra parte estoy considerando la necesidad de una representación más cíclica y descentralizada de los factores, en la que la toma de decisiones es el espíritu que todo lo envuelve. Además quedaría abierto trabajar en aplicaciones del modelo a cuestiones más particulares para refinarlo y acabar satisfaciendo necesidades reales.

    En próximos arrebatos de mapeo (si los hubiese) puede que me dedique a modelizar flujos (el orden de los factores importa) y a particularizar con ejemplos reales de mi vida.

  • Sedúcelos…

    Sedúcelos…

    No eres ni serás la única persona en mis sueños. Quiero a demasiada gente. Pobre de tí si lo crees o de hecho lo esperas. Mis pensamientos son libres, ya ni intento domarlos. Y no, no puedo ni quiero controlarlos, es más, pienso entregarme a ellos.

    Sedúcelos tú si eres digna. No veo el problema.

  • La ética hacker y el espíritu de la era de la información

    La ética hacker y el espíritu de la era de la información

    La ética hacker y el espíritu de la era de la información, {1B7109D4-C809-4664-BE44-D7AA77DF1B7F}Img100escrito por Pekka Himanen, se centra en definir la ética hacker del trabajo -y de la vida- (más allá de la definición de hacker en el mundo de la informática, se refiere a la propagación de la forma de vida que caracterizó al hacker a la sociedad de los demás mortales) y en compararla con la ética protestante (que poco tiene que ver directamente con el protentastismo religioso sino más bien con la forma de trabajo que procede de dicho movimiento), analizando analogías y diferencias en relación con el contexto en el que conviven: la era de información. A grandes rasgos la diferencia entre ambas éticas se puede resumir bastante bien en la siguiente pregunta:

    ¿Qué propósito tenemos al trabajar: cumplir una condena o hacer algo?

    El hacker, como individuo alfabetizado por excelencia de la era de la información fue capaz de hacer esa pregunta palpable para el resto de nuestra sociedad, que funciona según un modelo que «trata a las personas adultas como si fueran demasiado inmaduras para hacerse cargo de sus propias vidas», aplicando la ética del método científico (que consiste básicamente en compartir el conocimiento de forma que otros puedan contrastarlo, corroborarlo y seguir desarrollándolo) al desarrollo de la tecnología y por extensión creando una ética de trabajo colaborativa, en la que la gente y las empresas intercambian conocimiento y resultados, que a día de hoy está revolucionando el mercado, que en gran parte todavía basa la obtención de riqueza en «guardar silencio incluso acerca de las cosas buenas».

    A diferencia del hacker, el protestante «no trabaja sólo para sobrevivir, sino para estar en condiciones de satisfacer el tipo de necesidades sociales que caracterizan una sociedad determinada», jerarquizada en niveles de esclavitud y mando, clasificada por categorías de conocimiento o riqueza material. No se entienda mal, el hacker no teme al trabajo rutinario, pero una vez cubiertas las necesidades de supervivencia el excedente en tiempo, dinero y energía se invierte en desarrollar las pasiones y las relaciones sociales que le van a traer la autorrealización y en el caso ideal convertirá eso en su fuente de superviviencia. Un modo de vida hasta hace poco casi exclusivo de las élites intelectuales y artísticas.

    En la era de la información, la constelación de crisis económica mundial lleva de por sí a que la gente desconfíe cada vez más de las promesas del estado del bienestar. Gracias a las tecnologías actuales, tenemos la posibilidad de empoderamiento mediante la búsqueda y creación libre y compartida de soluciones a problemas económicos y sociales, tal y como en los inicios de la informática (tal y como la conocemos hoy) hicieron los hackers. No es un fenómeno deltodo nuevo, ya existen buena cantidad de proyectos en el mercado que proveen de una base cada vez más sólida esta nueva ética de mercado, impulsada por la red indestructible que nos comunica a casi todos independientemente de nuestras posiciones jerárquicas, destruyendo así la posibilidad de una jerarquía absoluta.

    Esto no significa que los antiguos mecanismos hayan perdido completamente su poder ni mucho menos, tampoco que hayan dejado de regirse por la ética protestante, pero se ven forzados a readaptarse constantemente para mantenerse al día del desarrollo y a trabajar más que nunca por menos que nunca (crisis), van camino al abismo:

    […] cuando la meta de la sociedad se reduce a maximizar el dinero, la realización del objetivo no requiere en realidad que se produzcan cambios reales.

    A altas velocidades, la meta social pasa a ser la misma que buscan los conductores de bólidos: mantener el vehículo estable de modo que no se salga de la pista.

    Dos citas que ilustran bastante bien a qué se enfrenta la ética protestante como forma de vida. Es obvia la necesidad de un cambio radical en las estructuras.

    Y lo estamos viendo. El cambio ético que los hackers iniciaron en la red que crearon ellos mismos (las grandes instituciones nunca lo hubieran querido así), se expande por sí solo al resto de la sociedad, como una nueva etapa de la evolución de nuestra especie. «Como una enredadera y no como un árbol, el conocimiento quiere ser libre».

    [No podemos esperar] que tales iniciativas [de cambio ético] provengan de empresas o gobiernos. Desde una perspectiva histórica, este tipo de entidades no ha dado nunca origen a un nuevo pensamiento ético.

    Tal cual. Y no creo que valga la pena pedir masivamente que lo hagan, simplemente hay que hacerlo y ya se darán cuenta de que se han quedado atrás, hoy más que nunca, eso es posible. «Refundación y no revolución», como ya cité.

    Más allá de la cuestión ética, este libro ha sido una importante lección de historia, otra lectura esencial si se quiere entender el cambio que sin duda está experimentando nuestra sociedad.