Esta semana pasada acabo de volver del Somero 2015, la fiesta de fin de verano de Las Indias Club. Un evento en el que se reunieron eminencias de distintos sectores a contarnos y trabajar con nosotros en la economía del futuro. Desde el desarrollo de herramientas básicas de software libre destinadas a dar estructura básica a esta nueva economía hasta los conceptos clave de la gestión de ciudades y la vida en comunidad. Desde la muerte de la banca a la escuela de la abundancia.
No sólo aprendimos muchísimo y nos fuimos con muchísimas ideas en estado de ebullición sino que se engendraron y formalizaron muchos proyectos valiosos. En lo que a mí respecta, me fui a casa emocionadísimo, con una gran idea entre manos y muchísimo trabajo por delante, con la sensación de definitivamente haber cerrado una etapa de mi vida e iniciado otra con creces más interesante… llevar el Go a las escuelas suena a gran proyecto y más que eso, algo viable.
Tengo que decir que en los 6 días que pasé en Gijón aprendí a vivir mejor. Mi vida quedó marcada por muchos nuevos conceptos, relatos y sabidurías.
El individuo forma identidad traicionando a sus comunidades
dijo Juan Urrutia
Una frase con la cual no describiría desde luego el Somero ni resumiría mi personalidad (no se malentienda), pero que refleja muy bien lo polémico de los conceptos que se manejaron, y con la que identifiqué fuertemente la última etapa de mi vida reciente. Y es que uno ha de renunciar a anteriores costumbres para cambiar las suyas y llega a sentir que los que eran los suyos ya no son tanto los suyos, exceptuando a aquellos pares capaces de entender ese cambio y los que se suman, llegando a nuevas comunidades. Para mí muestra el espíritu del peregrinaje y del aprendizaje itinerante. Aunque pueda sonar a idiotez.
Como ya le respondí a Andrés en La Matriz, esta es mi reflexión final:
@nosolosw Ha sido una grandísima experiencia materializar a buen número de mis superestrellas intelectuales y formar parte de su @club. En un ambiente de debate sanísimo, en el que pudimos incluso aprender del «enemigo» y no poco.
Creo que hemos vuelto todos con mucha fuerza. Gracias, gracias, gracias, una y otra vez!!!!

Deja una respuesta